23 Sep

“El círculo de la lectura”

Hablar bien sobre los libros es una actividad en sí muy valiosa, pero también es el mejor entrenamiento que existe para hablar bien sobre otras cosas. De modo que al ayudar a los niños a hablar de sus lecturas, los ayudamos a expresarse acerca de todo lo otro que hay en sus vidas.

Los elementos fundamentales en el  “el círculo de la lectura” son tres: la selección de buenos libros, la lectura de los mismos que necesita de un tiempo determinado  y la respuesta que obtenemos a partir de los dos anteriores. En este sentido, la conversación formal que se produce en el aula y el comentar las lecturas entre sí. Esta respuesta incide directamente en el proceso de selección, que llevará a otras lecturas, y a otras respuestas…para seguir alimentando ese círculo en medio del cual se sitúa esa persona adulta, facilitadora, mediadora o como queramos llamarla, a quien va dirigido este libro.

A partir de aquí, los presupuestos necesarios para desarrollar este enfoque:

  • Compartir el entusiasmo (lo que gusta o no gusta del libro), las dificultadas (aquellas partes que no se entienden, para ir construyendo entre todos un significado) y los patrones narrativos que se van descubriendo a medida que transcurre la lectura, es decir, aquellos eventos, personas o lenguaje que los lectores extraen de su propia vida e incorporan a la lectura para interpretarla (ir del mundo al texto) y también las comparaciones que se realizan en ocasiones con otros personajes, otras lecturas, cuando piensan en sus similitudes o en sus diferencias.
  • ¿Son críticos los niños y niñas? Si existe un interés por un tema y se proporcionan las facilidades necesarias para su expresión, los niños y niñas son críticos naturales desde edades muy tempranas y, por tanto, con la ayuda del adulto mediador, serán capaces, a su nivel, de arrojar luz sobre la relación del arte con la vida, la ciencia, la economía, la ética, etc, de dar una lectura de una obra que incremente nuestro entendimiento sobre la misma, de mostrar relaciones entre obras de diferentes épocas y culturas…Chambers ilustra esta perspectiva con ejemplos extraídos de comentarios orales o escritos, en contextos más o menos formales, de alumnos y alumnas de educación primaria.
  • Realmente queremos escuchar la experiencia del lector, sus pensamientos, sentimientos, recuerdos, no subestimamos su percepción ni cómo la expresan y por lo tanto, el proceso debe ser honesto por parte de todos, los niños y niñas deben poder confiar en que la maestra no rechazará, menospreciará ni desechará sus comentarios. “Los lectores deben sentirse seguros e importantes cuando cuentan la historia de su lectura”.
  • Este enfoque desecha la pregunta “¿por qué?” puesto que no ofrece ninguna ayuda para empezar a hablar sobre una lectura determinada, es demasiado abierta y extensa para contestarla de una vez. En su lugar, las preguntas básicas para empezar la conversación siguen la fórmula: ¿Hubo algo que te gustara de este libro? (con sus variantes sobre si algo te llamó la atención, si te hubiera gustado que hubiera algo más de algo) ¿Hubo algo que no te gustara? (partes que te aburrieron, que te saltaste, donde dejaste de leer, qué te hizo dejarlo), ¿Hubo algo que te desconcertara? (algo extraño, algo que nunca habías visto antes en un libro, que te sorprendiera por completo, alguna incongruencia) y por último ¿Hubo algún patrón, alguna conexión, que notaras?
  • La razón de este enfoque viene determinada por el hecho de que no se llega al entendimiento del sentido de una lectura de forma directa y de una sola vez, sino que “se va descubriendo, negociando, construyendo y alcanzando orgánicamente a medida que se discuten preguntas más prácticas y específicas.” Hay que empezar por lo obvio, por “lo que piensan que saben sobre un texto, con el fin de descubrir lo que no saben que sabían”. Para evitar la desazón que podría aquejar al maestro ante un enfoque que indaga pero cuyas respuestas puede que no conozca, se recomienda conocer muy bien el libro sobre el que se va a conversar, tener confianza en el mismo y en las respuestas que el grupo de lectura va reuniendo de forma colaborativa. También recomienda no tener ningún miedo a dejar la conversación si se observa que la elección ha sido pobre o no hay mucho que decir sobre él.
  • Me parece fundamental hacer referencia explícita a este párrafo de la página 93 en el que el autor resume sus ideas sobre la selección de lecturas: …”la elección de la maestra para la conversación literaria debe tener un fundamento, no debe ser arbitraria, no debe apoyarse en el impulso del momento. Y necesita revisarse y actualizarse regularmente, así como los conocimientos sobre los libros necesitan incrementarse todo el tiempo, lo que significa mantenerse en contacto tanto con lo que se está publicando como con otros adultos facilitadores que comparten sus lecturas y sus estrategias de enseñanza.”
  • En estos tiempos de planes lectores, quisiera recomendar la lectura del breve capítulo titulado La lectura del texto (páginas 95 -100) especialmente a quienes se encuentran perdidos cuando les “toca” la hora de lectura.
  • En las páginas 117 a 121 se explicitan las preguntas básicas (ya mencionadas), generales y especiales que no deben utilizarse como una “batería” sino en consonancia con la conversación para cumplir la función de sacar algo que está a punto de decirse o para ayudar a expresar algo que tan solo se intuye. Este debe ser el sentido último de este enfoque, proporcionar las herramientas necesarias, en este caso en forma de preguntas, para ir pasando de nivel, de nivel en la construcción de la historia, de nivel en el uso del lenguaje, de nivel de sentido, es decir, para formar lectores literarios competentes (si Víctor Moreno me permite la expresión).
27 Mar

¿QUÉ ES ESO? Un avión, un pájaro… no es un LIBRO

¡UN LIBRO!, ¿Cómo definirlo? Pues es un objeto superconocido por todos. Si buscaos en un diccionario nos dirá: 

“Conjunto de hojas manuscritas o impresas, reunidas y ordenadas para la lectura”.

Para más información, y si nos remontamos a la historia, podremos saber que la palabra LIBRO deriva del latín “liber”, corteza de árbol, sobre la que se escribió primitivamente. Posteriormente, con el paso del tiempo y la evolución del hombre, se pasaría por todas las etapas anteriormente mencionadas hasta llegar a lo que hoy es el LIBRO.

Temas relacionados que Silogía te recomienda: ¿qué es un libro? http://silogia.wordpress.com/2014/03/25/que-es-un-libro/

27 Mar

MEJORAR TU BIBLIOTECA

Como docente, sabes que lo importante que es que los más pequeños descubran y fomenten el hábito de la lectura: adentrarse en otros mundos gracias a la imaginación, aprender diferentes formas de enfrentarse a múltiples retos y ampliar sus horizontes. Tú lo sabes. Pero quizá aún no has conseguido que ellos sientan la magia de la lectura.

 Hoy te presentamos 10 ideas para mejorar la comunicación con tus alumnos gracias a una activa e interesante biblioteca.

1.-  Charlas sobre libros

Programa algún tiempo para charlas de libros, lideradas por los propios alumnos y por ti. Así estarán continuamente introduciéndose a nuevas lecturas  de la biblioteca.

2.- Lee en voz alta

Escuchar puede ser una buena forma de introducirse en la lectura. Organiza jornadas periódicas en las que leas algunos capítulos de libros que después podrán encontrar en la biblioteca. Recuerda que tendrás que poner un esfuerzo especial en la forma de leer: la entonación, la velocidad o la emoción de tu voz influirán en la atención de los niños

3.- Presentación de la biblioteca

Vamos a pensar en términos publicitarios. El display es la forma en la que presentan los productos, con la intención de que sea consumido. Dependerá del espacio que tengas en el aula, pero si logras exponerlos de una forma atractiva, llamarás más la atención de los alumnos sobre la biblioteca.

4.- Visita una librería

Seguro que cerca de vuestro centro hay alguna librería con encanto que merezca la pena visitar. Mostrará a los alumnos que los libros están más allá de las paredes del colegio.

5.- Organiza los libros

Parece básico, pero no siempre lo hacemos. Un orden que sea lógico para los niños, con etiquetas fácilmente identificables (temas, colores…) les ayudará a encontrar lo que buscan.

6.- Que crezca mucho

Intenta que el número de ejemplares crezca cada año. De esta forma los alumnos tendrán más variedad donde elegir, manteniendo su interés constante sobre las novedades. Sus intereses cambian, y deben encontrar material para satisfacerlos.

7.- No te olvides de la tecnología

Los alumnos están acostumbrados a usar la tecnología para todo, lo cual no es incompatible con un libro de toda la vida, con sus hojas y palabras impresas. Puedes utilizar Twitter y sus hashtag (#, etiquetas) para llevar el debate de las lecturas a otro canal, o crear un blog o wiki en torno a biblioteca donde puedan participar con sus críticas y opiniones sobre los libros.

8.- Crea un espacio confortable

Es importante que si las lecturas se van a llevar a cabo en el aula, tengáis un espacio adecuado, donde tanto tú como los alumnos podáis sentaros cómodamente, con la luz adecuada y en un ambiente relajado.

9.- El autor del mes

Una manera de acercarse a la lectura es a través de los autores. Puedes hacer actividades en torno a un autor cada mes, con gráficos sobre sus libros, información interesante o revisiones sobre sus trabajos y temas. Deja a los alumnos que propongan sobre quién trabajar.

10.- Lista de deseos

Para involucrar a todos los implicados en esta misión puedes hacer una lista de deseos: qué libros os gustaría incorporar a la biblioteca, propuestas de salidas o la posibilidad de invitar a un escritor a vuestra clase. Que todos los profesores, directiva, padres, etc. tengan acceso a esa lista, así podrán colaborar en lo que les sea posible.

Otras noticias relacionadas: ¿Qué es un libro? http://wp.me/p2HmGu-bx

25 Mar

¿QUÉ ES UN LIBRO?

Silogía Orienta debe empezar por el principio, como si vosotros desconocierais por completo el significado de la palabra LIBRO.

Remontaros a los inicios del ser humano y cómo éste por su necesidad de comunicarse comenzó a desarrollar un lenguaje escrito que ha llegado a nosotros de diferentes formas.

Si tenéis un libro a mano, cosa que la mayoría habréis tenido muchísimas veces, os lo voy a presentar, a él, a sus antepasados y a sus descendientes más recientes.

De todos es sabido cómo y dónde se escribieron las primeras palabras, bueno si no lo recordáis os refrescaremos la memoria.

Los primeros seres humanos escribieron sobre piedra; como era muy difícil para ellos, y con los avances de la época se pasó a las tablillas de arcilla y a la piel de los animales, hasta que llegaron los egipcios y dejaron reflejadas sobre el papiro sus teorías matemáticas; este material resultaba muy complicado hasta que se pasó en la Edad Media a la utilización de los pergaminos. Finalmente, no hace mucho, como quien dice, aparecieron el papel y la imprenta.

Desde Silogia Orienta queremos ofrecerte la oportunidad de formar parte del taller de animación a la lectura, aunque parezca un largo camino, no lo es; no sólo se trata de enseñar a leer, sino, sobre todo, de enseñar a seguir leyendo y a descubrir la Literatura Infantil y Juvenil actual.

Noticias relacionadas con la lectura:  “Perros para aprender a leer” http://silogia.wordpress.com/2014/02/19/perros-para-aprender-a-leer/

Si quieres más información sobre el taller de animación a la lectura: http://silogia.wordpress.com/contacta/